miércoles, 9 de marzo de 2016

Calabaza Rellena de Ñoquis



Hablemos de alimentación y deporte.

La alimentación vegetariana y el deporte no están reñidos. La dieta vegetariana es alta en fibras, baja en grasas y colesterol y rica en antioxidantes, fito y otros nutrientes importantes.

Repasando algunos conceptos fundamentales, en un par de post anteriores (1) mencionábamos que la alimentación para aquellos que practican deportes debía incluir los llamados superalimentos, los cuales, llenos de energía solar, constituyen una fuente de energía perfecta. Superalimentos son los cereales integrales, sus harinas, la papa, la batata, el zapallo, las zanahorias el choclo y las pastas, además de ser fuentes de azúcares complejos, que no alteran el PH sanguíneo y aportan vitaminas y minerales. En aquella oportunidad, compartimos como receta para deportistas el sandwich "Beirut Natural". Hoy la propuesta - receta de Richard- conjuga pastas y calabaza, es apropiada para épocas en que comienzan los fríos -y apropiadísima para la época invernal- y para reponer energías luego de prácticas de alto rendimiento:

Calabaza Rellena con Ñoquis

Ingredientes

2 calabazas medianas para rellenar, 1 cebolla de verdeo, pimienta negra, pimienta blanca, nuez moscada, 350 cc. de crema de leche, 50 gr. de nueces, 500 gr. de ñoquis.

Preparación

Colocar las calabazas en una asadera con agua y llevar a horno medio, controlarlas cada media hora y reponer el agua si fuera necesario.

Una vez cocinadas, ahuecarlas y reservar la pulpa.

Cocinar los ñoquis.

Mientras  tanto, rehogar el verdeo e incorporar la pulpa de calabaza y la crema de leche, condimentar con las pimientas y la nuez, agregar las nueces y - una vez que estén listos - los ñoquis.

Rellenar con ésta mezcla los "cuencos" de calabaza y llevar a horno durante diez minutos aproximadamente.

María de la Cruz Rojo


martes, 1 de marzo de 2016

Bocaditos de Lechuga



Recetas de familia. La idea de incluir ésta receta surge de una anécdota de carácter social. En un almuerzo, una querida amiga comentó que, producto del entusiasmo de su suegra con un cajón de lechuga que compró muy económico en el mercado central, se cansó de comer ensalada– de lechuga- durante varios días. Indistintamente de lo gracioso que pueda o no resultar la historia, me hizo preguntarme qué haría yo si tuviera un cajón, o una parte de él, de lechuga para utilizar. Además de ensalada, claro, lo primero que vino a mi mente fue ésta receta de mi abuela, fácil y rica, como todo lo que hacía ella.



Realmente son muy versátiles. La receta tradicional de la familia los acompaña siempre con salsa blanca, combinación más apta para temporada otoño / invierno. Pueden acompañar milanesas de soja como refuerzo, o ser acompañados con un buen puré. Junto a ensaladas varias quedan estupendamente, otras que acompañan muy bien,  además de las que ya hemos publicado, son las de tomatitos cherries y rúcula o remolachas y zanahoria rallada. Para el verano, nos gusta acompañarlos con una salsa de ajos (1), o una remoudale de rabanitos, ambas maridan magníficamente con ellos.  La opción de la foto es indicada para los fríos. Los acompañamos con espinaca cruda, puré de papas y cebolla, repollo y batatas asados, delicioso y sustancioso.

¿La buena noticia? Pueden freezarse, con lo cual, de tanda en tanda iríamos consumiendo nuestro cajón de lechuga, en caso que, de manera fortuita, apareciera uno en nuestra cocina.

Y es así como los Bocaditos de Lechuga de mi abuela han encontrado su lugar en la Receta Vegetariana:

Bocaditos de Lechuga

Ingredientes (para 12 bocaditos)

1 huevo, harina, agua, abundante perejil, ½ plantita de lechuga, sal y pimienta.

Preparación

Se emzcla un huevo con el harina hasta que quede un engrudo difícil de mezclar, entonces agregar agua hasta lograr la consistencia de una masa de panqueques (aunque no muy chirle porque la lechuga larga agua). Salpimentar a gusto y agregar mucho perejil y la lechuga.

Freír de un lado hasta que estén dorados y dar vuelta y terminar su cocción.


María de la Cruz Rojo

Notas


(1)    Receta que encontramos en el site de nuestros amigos de Vegetomania. Nos recuerda mucho a la remoudale. Está subida por Hilda, pero ignoramos si es de su autoría. 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Arroz con hongos y salchichas




Me entusiasma el reemplazo directo que puede significar el empleo de las salchichas de soja, sobre todo para aquellos a quienes la cuestión los agarra un tanto a contramano en ideas o intuición. Entre los platos en los que ya las hemos utilizado, tenemos los Caramelitos de Salchichas de Soja  y la Polenta al Estilo de Trento. En estos primeros post del 2016, decidimos volver a proponerlas en un plato con buenos aportes: hidratos de carbono, fibras, proteínas, fósforo, hierro, magnesio, selenio, potasio y vitaminas del complejo B. Éste arroz en combinación con las salchichas de soja quedó sabrosísimo y tuvo un éxito rotundo, además de resultar sustancioso y rendidor.

Arroz con hongos y salchichas

Ingredientes

2 tazones de arroz a elección, 1 paquete de salchichas de soja, 50 gr. de hongos secos, 4 tomates, 1 cebolla grande, 5 dientes de ajo picado, 1 y un poquito más de caldo de verduras, 1 cucharada de perejil picado, curry ahumado (o el que tengan; también pueden reemplazarlo por azafrán); sal y pimienta.

Preparación

Remojar los hongos en agua fría.
Rehogar las salchichas en una sartén caliente con una cucharada de aceite; retirarlas y rehogar la cebolla rallada. Cuando esté transparente, añadir los tomates (para los que tienen paciencia: pelados y sin semillas), agregar sal y cocinar la salsa 30´a fuego suave.

Mientras tanto, sellar unos minutos el arroz en una olla profunda con unas 2 cucharaditas de aceite; agregar los hongos, las salchichas y el caldo; cocinar a fuego vivo durante 30´; incorporar el curry, el ajo y el perejil; cocinar 5´más a fuego suave. Salpimentar.
Retirar del fuego y dejar reposar 5´tapado.
Servir el arroz mezclado con la salsa.

María de la Cruz Rojo

Notas


* Si alguien prefiere lo integral, tengan en cuenta que éste tipo de arroz va a requerir mayor tiempo de cocción.

martes, 16 de febrero de 2016

Clafoutis de Tomates Cherries

Hasta donde me alcanza la memoria, éste es el segundo verano –consecutivo- alterado en su esencia. Buenos Aires solía tener cuatro estaciones perfectamente establecidas y con sus climas perfectamente diferenciados. Al día de hoy, el calor del verano puede sorprendernos en días de mayo o agosto (ya no sólo en el famoso “veranito de San Juan”). Una especie de viceversa también opera: estos últimos veranos presentan algunos días con picos de calor, otros de calor habituales a la época, pero en general, se impone un clima templado típico de los días en que la primavera se va asentando o aquellos que se corresponden al tránsito con el otoño.  Cambio climático, un tema para trabajar desde diversas entradas. Y lo solemos mencionar en nuestro blog de cocina, porque la alteración en una estación también altera de elaboración de los menúes. El clima templado que acabamos de mencionar, nos permite (o incluso a veces nos impele) a llevar a cabo menúes acordes con ellos. Por supuesto, esto no quita el protagonismo de ensaladas, frutas frescas, jugos y licuados, pero entre ellos, de acuerdo a lo que nos proponga el clima encontrándonos aún en verano, cabe la posibilidad de poder elegir un:

Clafoutis de Tomates Cherries

Ingredientes

400 gr. de tomates cherries, 3 cucharadas de perejil picado (puede reemplazarse por albahaca), 150 gr. de gruyere rallado, 50 gr. de harina, 4 huevos grandes ligeramente batidos, 3 cucharadas de crema agria, 225 ml. de leche, sal y pimienta.

Preparación

Aceitar una pirex ovalada, colocar los tomates y espolvorearlos con el perejil y la mitad del queso.

Poner el harina en un bol y añadir los huevos de a poco, batiendo hasta eliminar los grumos. Añadir la crema lentamente, hasta obtener una pasta fina y suave. Salpimentarla.

Verter la pasta sobre los tomates y espolvorear con el resto del queso. Hornear en horno precalentado a 190° de cuarenta a cincuenta minutos o hasta que la cobertura haya cuajado y se haya hinchado (1).

Si lo vamos a servir caliente, aguardamos unos minutos antes de  cortarlo. También puede servirse frío. Nosotros lo hemos acompañado con unos brócolis salteados picantes y agridulces, cuya receta compartiremos oportunamente.

María de la Cruz Rojo

Notas


(1) Si advertimos que se dora demasiado antes de cuajar, lo cubrimos con aluminio. 

domingo, 14 de febrero de 2016

Feliz San Valentin Gourmand y Vegetariano 2016

Volvemos en unos días, pero no queríamos dejar de desearles a todos un feliz San Valentín, lleno de amor y delicias vegetarianas.




María de la Cruz Rojo
Equipo de la Receta Vegetariana 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¡Receso Veraniego!


Imagen cortesía Plan Argentina Saludable



Comenzamos con nuestro receso veraniego. Y, si bien nos despedimos hasta el 2016, no queríamos dejar de compartir algunas consideraciones fundamentales en alimentación para la temporada que comienza. 

En ella se impone el consumo de mucha frutas y verduras, principalmente crudas. Es época de beber bastante líquido, ¿el mejor? ni gaseosas ni bebidas alcoholicas: agua. Los jugos y smoothies deben consumirse con moderación. Otro punto importante es evitar la comida grasosa. Chocolate y café no son alimentos recomendados durante estos meses. Nuestro énfasis, por lo tanto, está puesto en un aumento de la ingesta de frutas y verduras crudas, por ello compartimos el cuadro del Plan Argentina Saludable, con él, nos aseguramos el balance entre fruta y verdura de estación fresca (no de frigorífico) a buenos precios.

Nos reencontramos el próximo años con más recetas vegetarianas para compartir y deleitarnos.

María de la Cruz Rojo

sábado, 28 de noviembre de 2015

Sopa de Zanahorias y Cilantro con Comino y Naranjas

La calidez de la primavera se ha hecho esperar éste año en Buenos Aires y  jugamos con la idea de que ello ha entrado en concordancia con nuestras recetas, provocando su demora. Pero yendo directo a ellas, es bueno recordar que nuestros menúes en ésta estación se aligeran, ya no debemos sumar calorías para contrarrestar el frío, por el contrario, debemos comenzar a disminuirlas. Para ello, contamos con grandes – y sabrosas – aliadas: las sopas. Y para ejemplificar que muy sabroso y poco calórico es una realidad posible, nos hemos decantado por sugerir ésta deliciosa:

Sopa de Zanahorias y Cilantro con Comino y Naranjas



Ingredientes

2 tazas de cebollas picadas, 2 troncos de apio picados, 3 cucharadas de aceite de oliva, 6 tazas de zanahorias ralladas, 2 cucharadas de perejil picado, 6 tazas de caldo de verduras, 2 cucharadas de coriandro fresco, 1 cucharada de semillas de coriandro picadas, ½ cucharada de comino, 1 cucharadita de cáscaras de naranjas , sal y pimienta a gusto más crema fresca y coriandro fresco para adornar.

Preparación
Calentar el aceite de oliva en una olla y freír en él la cebolla con el apio hasta que estén tiernos (unos cinco minutos). Agregar las zanahorias ralladas y cocinar hasta que tiernicen. Agregar entonces el caldo, las hierbas y especias y cocinar en fuego suave alrededor de treinta minutos. Dejar que la sopa se enfríe ligeramente. Entonces procesar hasta que quede suave. Ajustar la sazón y agregar las cáscaras de naranjas. Servir con unas líneas de crema y espolvorear con coriandro fresco.



María de la Cruz Rojo

lunes, 21 de septiembre de 2015

Huevos Poché sobre Tostadas con Palta



Ha llegado la primavera. Y de la misma manera que es bueno darle la bienvenida e ir preparando nuestra cocina con platos acordes a la época, consideramos que lo mismo vale a la hora de despedir a la estación que dejamos atrás junto con todo lo que se lleva con ella. Para despedir éste invierno, decidí elaborar nuestro Soufflé de Queso y Hierbas con Champignones Salteados ¿lo recuerdan? Fue un excelente broche de oro, sobre todo cuando está elaborado con tomillo y romero de nuestra propia huerta. Como variante, en ésta oportunidad, y debido a un elevado número de presentes que suele recibir mi padre y que comparte con el resto de la familia, contábamos en nuestro acervo con un botellón de un vino mistela artesanal que he incorporado en algunas preparaciones con magníficos resultados (en aroma y sabor); me encanta utilizarlo con champignones, maridan magníficamente bien. Y, si bien hemos pasado revista y actualizado nuestra última receta del Invierno 2015, lo cierto es que la primavera ya está aquí y debemos ajustar nuestras preparaciones. Ya no precisamos hacer acopio de calorías para afrontar fuertes fríos; ahora, y de manera paulatina, debemos hacer hincapié en alivianar nuestras comidas para ir preparando el cuerpo para el calor del verano: vegetales ligeramente cocidos, sopas livianas y rápidas y mayor variedad que cantidad son imperativos categóricos a la hora de elaborar nuestros menúes. El de hoy es un menú rápido extraído del site Pinch of Yum y que, a las propiedades de la palta, suma las proteínas del huevo, más todos los aportes del pan multicereal. Funciona en varios sentidos: para algunos, es un desayuno perfecto, para otros, un almuerzo liviano que energiza para continuar con la segunda parte de la jornada. Incluso es ideal para una cena distendida de a dos. En cualquiera de las variantes para la que vayamos a elaborarlo, estamos ante un plato de elaboración simple y rápida y bastante completo, que responde muy bien como menú de primavera:

Huevos Poché sobre Tostadas con Palta

Ingredientes

1 tomates redondo, hierbas frescas (tomillo, romero, albahaca, orégano, etc.), 2 huevos, 2 rebanadas de pan integral con semillas, 2 cucharadas de queso parmesano rallado, ½ palta.

Preparación

Ponemos una olla con agua al fuego (hay quienes, al elaborar huevos poché, adicionan una cucharadita de vinagre), cuando está hirviendo, quebramos sobre ella los huevos, de a uno por vez y dejamos cocinar, el tiempo de cocción dependerá de cómo prefiramos el huevo poché: quienes gusten de la yema bien blanda, deberán dejarlo menos tiempo. Quienes gusten de la yema menos blanda, deberán dejar pasar más, de todas formas, se trata de una cocción de entre dos y cuatro minutos, no más que eso.

Mientras los huevos se cocinan, tostamos el pan y luego machacamos la palta sobre las tostadas. Cuando los huevos están listos, retiramos con espátula y los colocamos sobre las tostadas. Espolvoreamos con las hierbas y el queso rallado, salpimentamos y acompañamos con el tomate cortado en cuartos. Voilá!

María de la Cruz Rojo

Bibliografía

Hirsch, Sonia. “Manual do Herói ou a Filosofia Chinesa na Cozinha” RJ, MAUAD, 2000.

Jeavons, Terry - "Cocina Vegetariana - Sabor Perfecto" - Barcelona - Parragón - 2007


jueves, 10 de septiembre de 2015

Arroz Azteca



Aprovechando el gusto de Richard (uno de los tres miembros de La Receta Vegetariana)  por la comida mexicana, recordé que hace un tiempo  había encontrado ésta receta y la puse en práctica con excelentes resultados y no es de sorprender, se trata de una gastronomía sabrosa y de texturas interesantes.

Al respecto de México y su gastronomía podemos sintetizar que es una cocina de sabores fuertes. A la tradición Azteca hay que sumarle la influencia española, que da como resultado sabores singulares. En la época de la conquista, la cocina local se encontrada en un grado sofisticado de desarrollo, con más de mil platos diferentes e ingredientes desconocidos en España (chilis, papas, maíz, tomates). España a su vez, aportó la fritura, lo cual introdujo verdaderos cambios en la cocina indígena que hasta ése momento se fundamentaba en la cocción al vapor (con poco líquido dentro de recipientes cerrados) o en el braseado (cocción entre brasas), lo cual explica la variedad de salsas y ragôuts con que contaban.

En el caso particular de éste arroz, me gusta por la delicada textura que aporta la palta, maridando espectacularmente con el conjunto:

Arroz Azteca

Ingredientes

1 taza de arroz de nuestra preferencia, 1 cebolla grande, ½ cabeza de ajo, 1 lata de puré de tomates, 1 taza de caldo de verduras, 1 taza de perejil picado, 3 huevos duros, 2 paltas, sal y pimienta.

Preparación

Remojar el arroz durante 15´minutos en agua hirviendo, escurrir y enjuagar con agua fría.

En una sartén rehogar la cebolla picada y los ajos, agregar el arroz y sellarlo hasta que dore ligeramente. Añadir el puré de tomates y el caldo.

Condimentar y hervir a fuego lento sin revolver hasta terminar la cocción. Agregar más caldo o agua caliente si fuera necesario. Dejar reposar 5´.

Servir decorado con los huevos pisados, el perejil y tiras de palta.

María de la Cruz Rojo


Notas

Aportes Nutricionales: Hidratos de carbono complejos, fibras, proteínas, fósforo, magnesio, potasio, vitamina A.

martes, 8 de septiembre de 2015

Sopa de Coliflor y Ajos Asados



Todos aquellos que amamos cocinar sabemos que existen preparaciones arduas, que exigen esfuerzo, dedicación y para las cuales hay que invertir tiempo; de la misma manera, estamos conscientes que el tiempo y el esfuerzo empleados culminan en logros gastronómicos, aunque sean hogareños. Recientemente, me encontré con ésta misma reflexión  mencionada por una de las cocineras favoritas de mi hija, Laura Vitale, (1) al realizar una receta de Croissants. Recomendamos tanto ésta como muchas otras de sus creaciones, que no son sólo para vegetarianos. Sin embargo, nuestra receta de hoy no está extraída de Laura in the Kitchen, sino que pertenece a Chris Scheuer, quien, al igual que los chicos de Danza de Fogones (2), tiene junto a Scott, su blog de cocina, The Café Sucré Farine, pero a diferencia de Danza de Fogones, el de ellos no es un blog vegetariano; por ello nosotros la adaptamos a nuestra dieta. Lleva tiempo y dedicación, pero es una gloria al paladar. Una gran excusa para ponerla en práctica es la llegada de la primavera: quienes ajusten el cinturón para reducir lo acumulado en el invierno, sabrán que tanto ajo como coliflor son reducidos en calorías y aptos para dietas de adelgazamiento o mantenimiento. Por ello les recomendamos que la preparen, ya sea en nuestra versión vegetariana o en la original:

Sopa de Coliflor y Ajos Asados

Ingredientes

2 coliflores medianos cortados en pequeños bouquets, 2 cebollas medianas picadas, 2 echalotes medianos cortados en cuartos, 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, 2 cucharaditas de coriandro (o, por preferencia o simplemente, tener a la mano, perejil), machacado, 2 cucharadas de sal marina, granos frescos de pimienta negra, 1 cabeza de ajo, una cucharadita adicional de aceite de oliva extra virgen, 1 cucharada de cúrcuma, 2 hojas de laurel, aceite de curry y jengibre.

Preparación

Precalentamos el horno. Forramos una bandeja con papel aluminio y pintamos la lámina con aceite (o rociamos con spray). Colocamos una segunda hoja, volvemos a pintar y colocamos una cabeza de ajo justo en su centro, la rociamos con la cucharadita de aceite de oliva y llevamos hacia arriba los lados de las hojas de papel aluminio para envolver la cabeza de ajo y sellarla.

Mezclamos en un bol los bouquets de coliflor, las cebollas y los echalotes. Rociamos con las tres cucharadas de aceite de oliva y mezclamos para que todo quede impregnado con él.  Espolvoreamos con el perejil, la sal y la pimienta. Colocamos el mix de vegetales en una fuente para horno y acomodamos en el medio la cabeza de ajo. Horneamos durante veinte minutos a fuego fuerte, removiendo dos o tres veces. Retiramos el ajo y verificamos que esté asado (los dientes deben sentirse suaves y aterciopelados al pincharlos). Después de asar el ajo, continuaremos horneando la mezcla de coliflor por otros diez minutos o hasta que esté tierno y dorado.

Cuando el ajo se haya enfríado, apretamos suavemente para que cada diente salga de las cáscaras y desechamos éstas últimas. Reservamos los dientes asados.

Mientas tanto, en una olla grande colocamos 3 tazas de agua junto con las hojas de laurel y un chorrito de aceite. Cuando la mezcla de coliflor esté lista, la añadimos al agua hirviendo y cocinamos treinta minutos a fuego lento. Retiramos las hojas de laurel y procesamos durante unos minutos. Si la mezcla es muy espesa, podemos agregar un poco de yogurt natural (o un queso crema liviano) rebajado con agua. Rectificamos la sal y la pimienta.

Servimos y decoramos con cebolla de verdeo y morrón picados y rociamos con el aceite de curry y jengibre, el cual prepararemos calentando 2 cucharadas de un curry de nuestra preferencia en un sartén pequeño hasta que empiece a despedir su aroma, añadimos ¼ de taza de aceite de oliva extra virgen, una cucharada de jengibre picado y una pizca de sal. Removemos hasta combinar bien los ingredientes y dejamos enfriar. Una vez frío, está listo para rociar nuestra deliciosa sopa. El paso siguiente es difrutarla.

María de la Cruz Rojo

Notas

(1)    Su canal de You Tube, Laura in the Kitchen es uno de los más vistos en casa.

(2)    Iosune y Alberto, autores de la receta original de Lentejas al Curry, nuestro post anterior.

sábado, 22 de agosto de 2015

Lentejas al Curry Receta de Danza de Fogones

Estoy convencida que es en las propias tradiciones donde encontramos un abanico de posibilidades para poder ir más allá de ellas. Habiendo crecido en Buenos Aires, he tenido el deleite de vivir las cuatro estaciones de manera muy concreta durante mi niñez, me refiero a que cada una traía sus particularidades climáticas perfectamente definidas. Y eran épocas en las que cada una de ellas enmarcaba ciertos platos típicos. Recuerdo por ejemplo que en los fríos rigores del invierno, mi abuela solía preparar su sabroso guiso de lentejas. Éste año, pensé en hacer algo que presentase ciertos matices con respecto a éste plato tradicional de los fríos en el Río de la Plata, porque es importante ofrecerle a nuestra familia variedad en los gustos. Fue en ése momento que recordé haber apuntado ésta receta de lentejas al curry de los chicos de Danza de Fogones, el blog de cocina vegana de Iosune y Alberto, que les recomendamos mucho. En él pueden encontrar, entre otras delicias, el plato que les proponemos hoy y que a nosotros nos ha quedado así: 


Lentejas al Curry

Ingredientes

1 taza de lentejas, 1 taza de arroz basmati, 6 dientes de ajo (1), 1 cebolla, 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, 500 gr. de salsa de tomate, 2/3 de taza de leche de coco, ½ cucharadita de jengibre rallado, 1 cucharadita de cúrcuma, 1 cucharadita de garam masala, 2 cucharaditas de un buen curry.

Preparación

Añadimos las lentejas en una olla con agua hirviendo y dejamos que se cocinen a fuego medio alto durante 40 minutos (o hasta que estén cocidas). Una vez listas, calentar  el aceite en un sartén, cuando esté caliente echamos los ajos y la cebolla troceados, dejamos que se doren y entonces añadimos la salsa de tomate, la leche de coco y las especias. Removemos. Pasados unos cinco minutos, añadimos las lentejas escurridas, removemos y dejamos al menos 15´o 20´a fuego medio. Cuanto más tiempo esté, más sabor tendrá.

Echamos el arroz basmati (o aquel con que contemos, a mi ésta variedad realmente me gusta mucho) en agua hirviendo y lo cocinamos a fuego medio alto durante 12 minutos o hasta que esté de nuestro gusto.
Servimos el arroz y colocamos por encima nuestras lentejas al curry. Voilá!

María de la Cruz Rojo

(1)    La receta original tiene distintas proporciones en algunos ingredientes que nosotros hemos ajustado de acuerdo a nuestro gusto. Aquí encuentran la original:


sábado, 25 de julio de 2015

Caramelitos de salchichas de soja



“Inclusión” es una palabra muy manida en nuestros tiempos. Tiene, sin embargo, un uso más discursivo que una verdadera –y metodológicamente acertiva- puesta en práctica. En éste espacio, hoy la tomamos como punto de referencia para salvar las distancias entre distintos sistemas alimenticios. Apuntamos principalmente a que nuestros niños vegetarianos puedan vivenciar  una  convivencia entre ellos y no queden en alguna medida excluídos en su desenvolvimiento social. Al mismo tiempo, es bueno recordar que, indistintamente del sistema alimenticio, en cada uno de ellos puede haber una buena o mala alimentación, sana o insalubre, y esto entra en relación directa con nuestros hábitos. ¿Por qué lo mencionamos? Sencillamente, porque la receta de hoy tiene como base tres productos industrializados. Estos, por más que sean de excelente calidad, nunca, en ningún sistema, pueden reemplazar a los naturales, sus propiedades y beneficios. Dentro de éste grupo, tenemos que privilegiar, además, aquellos de cultivo orgánico, libres de químicos y pesticidas. Como vemos, aún la alimentación natural presenta bemoles a salvar. Volvamos a la inclusión, los niños vegetarianos y su sociabilización. Desde la escolarización- sino antes- asistimos a un desfile de cumpleaños y reuniones varias; algunos eventos nos tienen como invitados y otros como anfitriones. Cuando nos toca invitar, es bueno tener a mano alguna receta con cierto visual divertido y que sea tentadora para los chicos, con cierto approach estándar que la vuelva familiar. Estos “caramelitos de salchichas” cumplen con estos requisitos, son rápidos de hacer y prueban que el universo vegetariano sólo excluye alimentos que contengan animales muertos, todo lo demás queda contemplado. Que sea sano o no y que haya gustos fuera de nuestros hábitos saludables que nos permitamos de vez en cuando, es una decisión que queda en manos de cada uno.

Caramelitos de Salchichas de soja

Ingredientes

2 paquetes de salchichas de soja, 20 tapas para empanadas, 300 gr. de queso de máquina, kétchup y / o mostaza, 1 huevo batido para pintar

Preparación

Untar las tapas con el kétchup y / o la mostaza y colocar encima una feta de queso. Colocar media salchicha y enrollarla sellando los extremos con un frunce decorativo. Pintarlas con huevo batido y hornear a 190º durante 15´/ 20´.


María de la Cruz Rojo 

domingo, 5 de julio de 2015

Canastitas – Mini Pasteles de Papa Vegetarianos



Solemos proponer recetas en las que reemplazamos la carne, o los ingredientes con carne, por otro/ s, para aportar la variante vegetariana. El objetivo es mostrar la variedad de reemplazos posibles con los cuales abordar una versión vegetariana. Tal es el caso de éste plato, en parte tarteleta y en parte pastel de papas tradicional, una opción muy válida para los chicos, o para presentar en una reunión de amigos.

Canastitas – Mini Pasteles de Papa Vegetarianos

Ingredientes

12 tapas de empanadas, 300 gr. de soja texturizada hidratada 10´/ 15´ en el doble de agua y escurrida; 2 cebollas picadas, 2 tazas de puré de papas con manteca, 2 huevos duros picados, 3 cucharadas de queso rallado, sal y el aceite necesario.

Preparación

Rehogar la cebolla con la soja texturizada, agregar el huevo, condimentar con sal y pimienta.

Armar las canastitas haciendo un pliegue, luego doblarlo hacia un costado. Repetir la operación hasta dar toda la vuelta a la tapa. Rellenarlas con la preparación anterior. Luego cubrirlas con el puré de papas y encima un poco de queso rallado.

Hornear durante 15´a temperatura moderada.

María de la Cruz Rojo

Notas

Sugerencia: para acompañar nos animamos con los sabores fuertes del verdeo y las aceitunas negras y preparamos una ensalada de tomate y lechuga con cebolla de verdeo y aceitunas negras picadas. Maridó muy bien.

Acerca de la soja texturizada, sus propiedades y beneficios, compartimos el link de “Vegetomanía”:



martes, 30 de junio de 2015

Calzones Veguis



Eugène Ionesco estrena “La Cantante Calva” el 11 de Mayo de 1950 en el Théâtre des Noctambules,  París.

EL absurdo de posguerra utilizaba recursos innovadores buscando generar inquietudes y ciertos cuestionamientos acerca del mundo burgués en el espectador. Es así que al salir del estreno de “la Cantante”, el público se preguntaba qué había sucedido con la cantante (el personaje propiamente dicho), porque no había aparecido en toda la obra… y es que no había ninguna cantante…

Algo semejante ocurre con la receta de hoy: cuando hablamos de “calzones” asumimos que es un plato que contendrá por relleno algún tipo de queso, pero estos no contienen ninguno, sin embargo, los invitamos a realizarlos en sus casas: tienen un sabor rico y picante y a su vez una textura delicada, un poco como la coyuntura que dió lugar al teatro del absurdo:

Calzones Veguis

Ingredientes
500 gr. de harina, ½ sobre de levadura, un chorro de aceite, sal; 4 zapallitos medianos, 2 morrones, 2 cebollas, 1 cucharada de ají molido, 2 cucharadas de almidón de maíz, 3 pimientitas malaguetas.

Preparación

Mezclar el harina con un poco de sal, agregar la levadura disuelta en agua tibia (la cantidad necesaria para ir formando una masa) y ¼ de pocillo de aceite. Trabajar la masa y dejar reposar como mínimo 30´. Mientras tanto, rehogar la cebolla y los morrones picaditos. Cuando el morrón esté tierno, incorporar los zapallitos, el ají molido y las malaguetas. Dejar cocinar hasta que el zapallito esté tierno. Entonces incorporar el almidón de maíz. Mezclar hasta que espese. Reservar.

Cuando el relleno está listo, dividir la masa en dos y estirar con palo. Incorporarles el relleno y doblar para formar una empanada grande. Llevar a horno moderado para caliente y cocinar hasta que la masa esté doradita.


María de la Cruz Rojo

jueves, 25 de junio de 2015

Buñuelos de Calabaza con Salsa de Yogurt y Selección de Ensaladas

Para estos primeros días de invierno, una receta de buñuelos nos pareció justa, pero con una salvedad, no se trata de la textura suave y esponjosa de los buñuelos típicos sino de una versión que presenta relieves y diferentes tipos de densidades en boca, sin dejar de ser suave, por estar hechos con calabaza, pero rallada. Incluso su salsa presenta cierto crocante al estar hecha con pedacitos de pepino, es muy fresca y contribuye al cuidado de la piel.



Por otro lado, el acompañamiento de ensaladas, además de maridar perfecto, funciona como un recordatorio de la presencia permanente que deben tener a lo largo del año, aportándonos vitaminas y minerales y colaborando con nuestra salud y belleza. Además, éstas presentaciones nos ayudan a ejemplificar cómo simples ensaladas de hortalizas con algunos toques diferentes pueden presentarse a nuestro paladar completamente renovadas y eso es un buen plus.




Por todo ello éste conjunto es un menú que consideramos completo y se encuentra entre nuestras sugerencias:

Buñuelos de Calabaza con Salsa de Yogurt y Selección de Ensaladas

Ingredientes

Para los Buñuelos y su Salsa

400 gr. de calabaza, 5 dientes de ajo picados, 2 cebollas de verdeo picadas, 150 gr. de queso feta  desmenuzado (opcional), 2 cucharadas de perejil picado, 2 cucharadas de menta picada, 1 cucharada de eneldo picado, ½ cucharadita de nuez moscada recién rallada, 2 cucharadas de harina, pimienta, 2 huevos, 2 cucharadas de aceite de oliva y 1 limón cortado en cuartos para adornar.  Para la salsa vamos a necesitar 250 gr. de yogurt griego, ½ pepino en daditos, 1 cucharada de eneldo picado y pimienta.

Para la Selección de Ensaladas

Para la Rémoulade de Rabanitos
1 yema de huevo grande, 1 cucharada de mostaza Dijon, ½ cucharadita de vinagre de vino, 150 ml. de aceite de girasol, sal y pimienta, 2 cucharadas de jugo de limón, 1 cucharadita de sal, 1 paquete de rabanitos.

Para la Ensalada de Zanahorias
500 gr. de zanahorias peladas, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de jugo de naranja exprimido, sal y pimienta, 5 cucharadas de almendras, 1 cucharada de perejil picado.

Para la Ensalada de Remolachas
500 gr. de remolachas peladas y cocidas, 2 cucharadas de vinagre, 1 cucharada de cebolla picada, tostadas y manteca sin sal para acompañar.

Preparación

Para los Buñuelos y su Salsa

Comenzamos preparando la salsa para darle tiempo de maceración: mezclar en un bol el yogurt, el pepino, el eneldo y la pimienta, taparlo y reservar en la heladera.

Rallar la calabaza en un cuenco y agregar el ajo, la cebolla, el queso, las hierbas, la nuez moscada, la harina y la pimienta a gusto. Batir los huevos en otro cuenco y añadirlos a la mezcla de la calabaza. Remover dejando la textura grumosa y desigual.

Nosotros los cocinamos en horno caliente, en asadera aceitada con oliva, armándolos de a dos cucharadas de mezcla por buñuelo, distanciados unos de otros. Dorarlos de entre cinco a diez minutos por lado. Quienes opten por freírlos, como es la versión original, pongan a calentar el aceite en un sartén y sigan el mismo procedimiento.

Servirlos calientes adornados con los cuartos de limón y acompañados por la salsa de yogurt y ensaladas frescas, nosotros sugerimos nuestra:

Selección de Ensaladas

Para hacer la salsa rémoulade, batir la yema con la mostaza y el vinagre en una batidora. Mientras se bate añadir gota a gota el aceite hasta que la salsa se espese y, entonces, añadir el resto en un chorrito continuo. Salpimentar a gusto. Rallar los rabanitos y mezclar. Dejarlo reposar aproximadamente unos veinte minutos a temperatura ambiente antes de servir.

Para hacer la ensalada de zanahorias, rallarlas en un bol y agregar el aceite de oliva y el jugo de naranjas, remover para mezclarlo. Salpimentar a gusto y decorar con almendras y perejil para servir.
Para preparar la ensalada de remolachas, cortarlas en dados pequeños, colocarlas en un cuenco y aliñearlas con el vinagre. Añadir la cebolla antes de servirla.

Al momento de presentarlas, acompañar con abundante pan crocante y manteca.


María de la Cruz Rojo

martes, 16 de junio de 2015

Budincito de Choclo Express

Apuntándonos a los recetarios “express”. En el quehacer cotidiano de la cocina, podemos diferencias dos grandes grupos: aquellos con una marcada tendencia a la comida de paquete y express, y, en el otro extremo, los que dedican el tiempo necesario para elaborar platos caseros. Cabe aclarar que el tiempo del segundo grupo, incluye hacerse con los ingredientes (siempre frescos), y organizar la agenda de manera tal que el tiempo de la cocina tenga, diariamente, el protagonismo que merece. Aún así, hay veces en que la programación falla o no puede cumplirse, por motivos inesperados y / o extraordinarios.  Lo cierto es que a veces, aún los más empecinados en la cocina artesanal, tienen que echar mano de una receta express, como la que proponemos hoy:

  



Budincito de Choclo Express

Disolver 1 sobre de sopa crema de choclo de nuestro gusto en 400 ml. de leche y cocinar durante 15 minutos aproximadamente. Añadir  3 huevos batidos y dos cucharadas bien colmadas de queso rallado. Volcar la preparación en una tartera o pirex y espolvorear con pan rallado. Cocinar en horno moderado 40´.


María de la Cruz Rojo


Notas


Warning para los proteccionistas: no recomendamos utilizar las sopas “Knnor”, la empresa está acusada por algunas asociaciones de experimentar con animales.

martes, 9 de junio de 2015

Brócolis Rehogados



La dieta como medicina preventiva es uno de los factores que se encuentra más al alcance de nuestra mano a la hora de cuidar la salud de nuestra familia. Conocer acerca de las propiedades de frutas y verduras de consumo diario es tan bueno como fundamental, para poder ejercitar ésta prevención desde los hábitos alimenticios. Por ello hoy hemos elegido presentar una receta hecha a base de una verdura completísima en cuanto a propiedades: el brócoli. Perteneciente a la familia de las coles, las hermosas flores verdes de ésta crucífera son un indicador de la presencia de clorofila, carotenoides y luteína, lo cual implica una protección contra varias clases de tumores. Éste no es el único motivo para incluirlos en nuestra dieta.  Tiene una fuerte presencia de vitamina C, A, calcio y magnesio. Previene el cáncer de estómago, los problemas prostáticos (por la cantidad de zinc que contiene), aporta ácido fólico (ideal para consumir durante el embarazo) y es un gran aliado para combatir la anemia por su contenido en hierro. Dermatológicamente, es excelente, por sus propiedades antioxidantes y sus aportes proteicos. Su cocción ideal es al valor, para no perder su rica carga de nutrientes. Al respecto, es bueno recordar que se encuentran a punto cuando toman un color verde intenso, si tiende a oscurecerse, el brócoli estará pasado de cocción (y éste es uno de los motivos por los cuales produce flatulencias, las cuales disminuyen o se ausentan si la cocción es la adecuada).

Hoy compartimos una receta que puede funcionar o bien como un discreto plato principal, o bien como guarnición. Es rápida y ganamos en efectividad  a la hora de incluir vitaminas y minerales en nuestra dieta:


Brócolis rehogados

Ingredientes

2 brócolis medianos, 1 cebolla, 6 dientes de ajo, sal, manteca, 3/ 4 huevos duros y pisados con tenedor.

Preparación

Cortar los brócolis en buqués y dejarlos en remojo con agua avinagrada, para que salgan todos los bichitos que existan. Lavarlos bien y cocinarlos en agua con sal.

Rehogar la cebolla y el ajo en la manteca. Juntar los brócolis y dejar todo en el fuego por unos minutos.

Servir con los huevos duros pisados.


María de la Cruz Rojo


Notas

Son un buen acompañamiento. Nosotros en éste caso los usamos ad hoc de unas pastas secas.

Fuentes




miércoles, 3 de junio de 2015

Croquetas de papa rellenas de roquefort y nuez

El otoño 2015 termina en uno días. Creo haber contado en total cinco días de frío de no muy bajas temperaturas. Y mientras me pregunto cómo será el invierno en cuanto al clima, también medito en cómo hay que repensar la cocina, los platos llamados “de estación” a partir del cambio climático. Por ejemplo, el plato que proponemos hoy es indicado para los otoños de otrora, y quizá porque ése recuerdo está gravitando con fuerza en mi cabeza es que les propongo encender el horno y cocinar unas croquetas con un relleno acorde con aquellos fríos:


Croquetas de papa, roquefort y nuez

Ingredientes

800 gr. de papas, 2 huevos, 1 cucharada de manteca, 2 cucharadas de queso parmesano rallado, 300 gr. de roquefort cortado en cubitos, harina de trigo, 2/3 huevos batidos, pan rallado, nueces por mitades: una por cada bomba,  aceite: cantidad necesaria

Preparación

Cocinar las papas en agua con sal y cuando estén listas pisarlas. Aún calientes, juntar con la manteca y el queso parmesano.  Agregar los huevos (batidos por separado) y el harina de trigo necesaria para formar una masa que se pueda trabajar (es muy poca cantidad la que se debe agregar, por cierto).
Agarrar un poco de masa, colocar un pedazo de roquefort y una mitad de nuez en el centro y envolverlo hecho una croqueta.

Pasar las croquetas por los huevos batidos, luego por el pan rallado y llevar a horno moderado por 20 ´/ 25 ´. Dar vuelta y dejar que se doren bien del otro lado.

María de la Cruz Rojo

Notas
Quienes prefieran pueden freírlas.

Para evitar caer en una ensalada típica, en éste caso las acompañamos con rabanitos rallados: quedaron bien, un sabor diferente, es bueno lograr matices.

martes, 26 de mayo de 2015

Bahji de arvejas y hongos



India nos inspira. Imposible no explorar su universo de aromas, colores, sabores y texturas.

Nuestra propuesta de hoy:

Bahji de arvejas y hongos

Ingredientes

1 lata de champignones(quienes prefieran naturales, 400 gr.), 1 cebolla grande picada, ½ cucharada de semillas de comino, 2 tomates cortados en cubos, ½ cucharadita de semillas de mostaza, 2 chiles verdes cortados muy finos, 200 gr. de arvejas naturales o congeladas (en su defecto, 1 lata), ½ cucharadita de sal, 1 morrón rojo cortado en dados, ½ cabeza de ajo, perejil, 1 cucharadita de pimentón picante, ciboulette picada para decorar.

Preparación

Si se utiliza hongos frescos, limpiarlos con un repasador y cortar los pequeños en mitades y en cuartos los grandes.

Rehogar la cebolla hasta que esté transparente, agregar las semillas de comino y mostaza, continuar la cocción un par de minutos más e incorporar el tomate, el chili verde, los hongos y las arvejas. Revolver y cocinar a fuego mediano 5´. Agregar el pimentón picante y cocinar cinco minutos más. Por último, añadir el morrón rojo, el ajo, el perejil y cocinar otros cinco minutos, hasta que la mezcla esté casi seca. Decorar con ciboulette.

María de la Cruz Rojo

Notas

Aportes Nutricionales

Hidratos de carbono complejos, fibras, proteínas vegetales, betacarotenos y potasio. Muy bajo contenido en grasas.

Berenjenas en Escabeche



Es considerada junto con la soja “la carne vegetariana”. En los años que llevo leyendo  sobre ella, he encontrado sus orígenes disputados entre India, Etiopía y el Líbano, lo cierto es que la berenjena es un alimento pilar dentro de la alimentación vegetariana y sobran motivos para ubicarla en ése tópico:

Nutre, alivia dolores, refresca, deshace hinchazones, fortalece la piel y aumenta la fuerza física, tiene vitaminas E (inhibiendo a través de su acción el crecimiento de células cancerígenas en el estómago, ¡y a su vez actúa como antioxidante!) A, C, B1, B2 y P, ésta última previene el endurecimiento de los vasos sanguíneos y por lo tanto es útil en la prevención y el tratamiento de la arteriosclerosis. Contiene hierro, calcio, fósforo, potasio y ácido fólico (¡atención embarazadas!). Reduce la tasa de colesterol en sangre. Su alto contenido de agua (90%), su baja cantidad de grasas, sus pocas calorías y su cantidad de fibras (si se toma con piel) la hacen aconsejable en las dietas de adelgazamiento.

Por esto elegimos el escabeche por lo polifuncional que puede resultar para presentarlo en entradas o acompañando comidas y por lo espectacularmente delicioso que le sale a Richard –aunque la sangre libanesa la lleve yo -. Son una obra maestra; como él mismo la cataloga: “otra receta del grande”.

Berenjenas en Escabeche “Richard the Big”
Ingredientes

1 ½ kg. de berenjenas
Sal entrefina, cantidad necesaria
650 cm3 de agua
650 cm3 de vinagre de manzana
6 hojas de laurel

Para el aliño

1 cucharada sopera colmada de ají molido
5 cucharadas colmadas de orégano
6 dientes de ajo
250 cm3 de aceite de oliva

Preparación

Pelar las berenjenas y cortar en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor.

Disponerlas en un colador intercalando con capas de sal entrefina. 
Dejar reposar una hora como mínimo. 

Mientras tanto, ir preparando el aliño: colocar en un recipiente el ajo previamente picado junto con el resto de los ingredientes, mezclarlo y dejar reposar. Enjuagar las berenjenas y escurrir. Poner el agua, el vinagre y el laurel en una cacerola, esperar a que hierva. Una vez que hierve colocar las berenjenas escurridas y dejarlas cocinar entre 4´y 5´. Retirar y dejar enfriar en una fuente grande, así se enfrían parejas (sino se siguen cocinando aunque se hayan retirado del fuego).

María de la Cruz Rojo

Notas

Si van a enfrascarse, colocar un fondo de aliño e ir intercalando capas de berenjenas y aliño.
En frasco cerrado duran hasta cuatro meses en la heladera y, con el correr del tiempo van tomando más sabor.

Pueden comenzar a consumirse al día siguiente.

Si van a emplatarse: colocar una base de aliño, las berenjenas y bañar con aliño nuevamente.


Bibliografía de consulta:

Sonia Hirsch, “Manual do Herói, ou a filosofia chinesa na cozinha”, Rio de Janeiro, S/D.