miércoles, 24 de septiembre de 2014

Ensalada de Primavera "Chapi"



El proteccionismo animal suele tener muchos sinsabores, momentos amargos, duros. Tal vez por eso, ante una historia con final feliz, un ser que vive, un ser que nace, alguien que es adoptado, salvado o cualquier situación positiva vale por todo lo que tenemos del otro lado del balance. Conocer a Mariana Pepe fue uno de esos momentos positivos para el staff de Yoga San Isidro. Perteneciente a la Comisión Proteccionista de Gatos del Botánico, su labor con ellos fue incansable. En lo que a nosotros atañe, se encargó de trasladar al instituto a nuestros amados Nuage, Bella y Bartolomé, colaborar con su adaptación, realizar el seguimiento de su integración, etc. Hoy la vida la ha puesto en otros territorios, desde los cuales continua con su mismo amor hacia los animales y desde los cuales elabora platos tan ricos y nutritivos como ésta ensalada que yo bauticé con su apodo.

Continúa en la línea de entradas, que venimos tratando últimamente.

Sumamente energizante, es un gran antidepresivo que sube las defensas y puede presentarse (aún en las estaciones frías) como entrada. En tiempos de temperaturas más cálidas, puede servirse perfectamente como un plato principal.

No dejen de probarla, ¡sobre todo los proteccionistas!.. y quienes necesiten cargar un poco de energías...

Ensalada Chapi

Ingredientes

Lechuga morada, rúcula,  1 palta, 150 gr. de roquefort, 200 gr. de queso portsalud, almendras y mix de semillitas (chía y sésamo).

Preparación

Nosotros preferimos presentarlo como plato armado, por lo tanto, dispusimos por un lado la lechuga morada y  unas rodajas de palta. Mezclamos con las hojas de rúcula, los quesos y las almendras picadas grandes. Luego dispusimos ésta mixtura sobre el espacio sobrante y sobre ella echamos las semillitas. Por el aporte de oligoelementos de la palta, las semillas y las almendras, no es necesario incorporar aceite. De preferencia, no agregamos sal, para mantener nuestra buena elongación.

Eso es todo, a nuestro paladar, así está lista para llevar a la mesa y disfrutar.

María de la Cruz Rojo


Notas

Quienes estén interesados en conocer las labores de la Comisión Proteccionistas del Botánico, ingresen a: http://www.facebook.com/Gatos.del.Botanico


Y quienes estén interesados en excelentes tips de maquillaje, por parte de una gran maquilladora / proteccionista, pueden ingresar a : http://www.facebook.com/pink.makeup.social?ref=br_rs

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Tabule de Quinoa



Nuevamente apelamos a una articulación utilizando la influencia de la cocina árabe en occidente como tópico (lo cual venimos haciendo desde hace unos post atrás), pero a diferencia de los anteriores, no se va a tratar de una articulación sobre un plato mediterráneo exactamente. Hoy vamos a ver reversionado uno de los mezze tradicionales de la cocina árabe bajo una adaptación más propia de las líneas naturistas. Es así como en éste  Tabule, la ensalada árabe a base de trigo burgol, vamos a reemplazar éste cereal por la quinoa, otro súper cereal muy nutritivo, con un alto grado de proteínas y aminoácidos. La quinoa va a aportar una textura más blanda que el burgol y, para los consumidores asiduos de la ensalada, va a aportar un matiz diferente.

Fácil de preparar, apto para vegetarianos y celíacos, puede presentarse abriendo las mesas en cualquier temporada. Y para que sea más rápido de hacer, les dejamos ya mismo la receta:

Tabule de quinoa

Ingredientes

50 gr. de quinoa, 6 cebollas de verdeo, 4 tomates, jugo de limón, perejil picado, sal y aceite de oliva

Preparación

Remojar la quinoa durante 20 ´y hervirla otros tantos o hasta que esté tierna. Colarla y dejarla enfriar.
Luego, mezclar con la cebolla de verdeo cortada finita y los tomates en dados. Agregar el perejil y salpimentar.

María de la Cruz Rojo

Fuentes

www.mis-recetas.org 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Paté de semillas de Girasol



Ésta es una receta extraída de nuestros amigos de "Hazte Vegetariano" (1), site que recomendamos, especialmente para aquellos que están en transición al vegetarianismo.

Siguiendo en la línea de los patés ( venimos tratando muy especialmente el babaganoush, típico de la gastronomía árabe), hoy proponemos otro de los tantos que nos ofrece el universo vegetariano; fácil de preparar y para acompañar con todo, éste paté de semillas de girasol trae consigo toda la fuerza de las semillas con que se elabora:  ricas en fósforo, potasio, magnesio, calcio, ácidos insaturados y antioxidantes, su consumo favorece el buen funcionamiento cerebral, reduce el colesterol, mejora el metabolismo celular y del organismo en general, mejora el rendimiento físico, reduce el riesgo de sufrir problemas circulatorios, infartos y problemas cardiovasculares. Su contenido en fibra dietética las convierte en un alimento con un elevado valor de saciedad. Son un excelente reemplazo del pan o las galletas. Ayudan a preservar la buena memoria. Son ricas en ácido fólico, por lo que son muy recomendadas para consumir durante el embarazo. Su contenido de tiamina previene problemas del sistema nervioso y evita el cansancio. Su alto porcentaje de vitamina E ayuda a nutrir y rejuvenecer la piel. Son muy, muy recomendadas para la tercera edad, mujeres embarazadas o en período de lactancia y niños en período de crecimiento, como es el caso de nuestra pequeña vegetariana, que no necesita que preparemos ningún paté, porque las consume peladas y naturales, y es que son riquísimas...

Paté Vegetariano de Semillas de Girasol

Ingredientes
100 gr. de semillas de girasol (y agua tibia suficiente para remojarlas), 1/2 taza de perejil (o cilantro), 1/2 taza de zanahorias, 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharadita de jugo de limón, sal y pimienta, perejil (o ciboulette) y semillas de girasol para decorar, galletas saladas para acompañar

Preparación
Colocar las semillas de girasol en un bowl, cubrir con agua tibia y dejar reposar 15 minutos. Luego, escurrir.
Colocar las semillas de girasol escurridas,  el cilantro, la zanahoria, aceite y jugo de limón juntos y procesar hasta obtener una pasta lisa y homogénea. Sazonar con sal y pimienta.

La receta original indica forrar un bowl pequeño con papel plástico, verter la mezcla y refrigerar una hora, para luego sacarlo y desmoldarlo en una fuente. Personalmente lo coloco directamente en recipientes pequeños para retirar de la heladera a la hora y servir como entrada. Los pasos que sí sigo son el de decorarlo con perejil (o ciboulette, como prefieran) y semillas de girasol (se sugieren tostadas) y servir acompañado por galletas saladas.

María de la Cruz Rojo

Notas / Fuentes

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Pizza de Babaganoush Richard The Big

Hace un par de post atrás transcribíamos fragmentos de un artículo en el cual se trataba la influencia de la cultura gastronómica árabe en la cocina Mediterránea. (1) Eso nos alentó a compartir hoy una receta que surge (una vez más) de la espontaneidad de ideas de nuestra cocina de fin de semana, momento en el cual el cocinar se nos vuelve más lúdico que de costumbre. Usando el tópico del artículo como bisagra, elegimos una de nuestras recetas que aúna lo mejor de dos mundos: la famosísima pizza italiana en representación de la cocina Mediterránea y una de las pastas más famosas de Oriente Medio: el babaganoush.

Su nombre, que no deja de resultarme  fonéticamente divertido, significa "coqueto y vicioso", tal vez por ser uno de los mezze infaltables de la cocina árabe  de textura suave, dulzona y ahumada y porque es difícil parar de comer una vez que se saborea. Una graciosa tradición dice que las mujeres que consumen éste plato adquieren sus mismas cualidades, por ello las madres se lo dan a sus hijas buscando transmitirles las virtudes de ser coquetas y mimosas... y por lo mismo las ramas más moralistas restringen su consumo...

Pero como esto último dista mucho de ser el caso de las líneas de yoga tántricas, nosotros sí recomendamos su consumo, no sólo para las chicas. En el caso de la receta de hoy lo hemos incorporado a la pizza tradicional de muzzarella, como decíamos al principio, por lo tanto, el resultado ha sido:

Pizza de Babaganoush

Ingredientes

Para la masa base de Richard:

1 kg. de harina, 1 paquetito de levadura en polvo, 500 cc.de agua tibia, ½ cucharadita de sal, 1 cucharada de ají molido, 1 cucharada de orégano (rinde para tres o cuatro bollos, dependiendo del tipo de masa que nos guste).

Para el babaganush

2 berenjenas grandes,  1/2 cabeza de ajo, aceite de oliva, 1/2 limón, sal, pimienta, orégano.

Preparación

Para la masa base de Richard

Colocar casi todo el paquete de harina en un bol, dejando un poquito para cubrir el bollo en el leudado. Hacer un hueco en el medio de la harina y colocar el ají molido, el orégano y la levadura. La sal la colocamos alrededor y sobre la harina para que el contacto con la levadura no corte el leudado, ahora sí incorporar de a poco el agua en el centro de manera de ir hidratando la levadura, orégano y ají molido, mientras se lo va mezclando suavemente para hacer una esponja homogénea. De a poco seguir incorporando el agua e ir extendiendo la mezcla hasta alcanzar toda la harina. Una vez unidos todos los ingredientes, amasar hasta lograr la consistencia deseada del bollo, esto es: que no esté pasado de agua (se nos pega todo el bollo en las manos) ni que nos falte (la masa no queda unida y se separa toda). Una vez logrado el bollo colocar sobre una base enharinada en un lugar calentito (puede ser al lado del horno mientras lo precalientan) cubrir con lo que les sobró de harina y con un repasador para tenerla abrigada durante 30 min. Luego dividir en 3 trozos para una media masa o en 4 si les gusta más tipo a la piedra. Estirar sobre un molde y llevar al piso del horno caliente apenas 5 minutos y retirar.

Para el babaganush
Lavar las berenjenas. Llevarlas a horno muy fuerte hasta que queden totalmente cocidas; otra opción es quemarlas al fuego directamente. Quitarles la cáscara y pisarlas hasta que queden hechas puré. Agregarles el jugo del limón, el ajo picado y el orégano. Salpimentar a gusto.

Teniendo la pre-pizza lista, cubrir con muzzarella y llevar a horno moderado hasta que se derrita, luego retirar y colocar sobre la muzzarella la pasta de berenjenas, o babaganoush y convidar a todas nuestras amigas en edad de casarse a cenar ;)

María de la Cruz Rojo


Notas

(1) http://larecetavegetariana.blogspot.com.ar/2014/08/papas-provenzal-con-babaganush-y.html

Bibliografía y Fuentes


miércoles, 27 de agosto de 2014

Pizzetas Express de Calabaza Richard The Big


Más allá de lo sencillo, lo que más me gusta de ésta receta es que reemplaza los hidratos de la masa de pizza por los beneficios y las pocas calorías de la calabaza: antioxidante por excelencia, su contenido en carotenos previene el desarrollo de células cancerígenas y mantiene nuestra buena salud visual; su aporte de vitamina C ayuda a mantener sano el aparato circulatorio  y - en conjunción con su contenido de vitamina A - previenen ciertas enfermedades del corazón.  Es muy indicada para dietas de adelgazamiento ya que su aporte calórico es poco y ayuda a eliminar grasas y agua del organismo y su aporte de fibras previene el estreñimiento.

Para aquellos que es difícil seguir dietas estrictas, una buena forma de comenzar lentamente a cambiar algunos hábitos pueden ser pequeños reemplazos que reducen calorías y aportan beneficios y energía al organismo. En éste sentido, nivelar un menú reemplazando las harinas, puede ser una buena opción sin dejar de resignar lo que nos gusta. Un aporte para ello es la receta de Richard the Big:

Pizzetitas Express de Calabaza

Ingredientes
1 Calabaza de cuello largo, 2 morrones medianitos, 6 dientes de ajo, orégano, 250 Grs de Muzzarella, aceite de Oliva.

Preparación
Esta preparación consta de dos partes que se pueden hacer en paralelo si se necesita ahorrar tiempo, pero si no lo necesitan les recomiendo empezar por los morrones varias horas antes así se asientan bien los sabores.

Para los morrones

Lavarlos y con el dedo gordo apretar sobre el cabito, así se "destapa" y le podemos poner una buena cucharada de orégano y 3 dientes de ajo pelado, agregar también un chorrito de oliva. Preparar de la misma manera el otro morrón y colocarlos en un plato apto para microondas. Poner a cocinar en el microondas 8minutos, luego dar vuelta y nuevamente 8 minutos. Retirar y pelar los morrones en caliente que se sueltan solitos. Luego poner en una cazuelita con un buen chorro de oliva los morrones cocidos junto a los ajos con orégano. Dejar reposar hasta el momento de hacer las pizzetas de calabaza.

Para la calabaza

Cortar el cuello en rodajas de 1.5cm y colocar en una asadera con un hilo de aceite y un poquito de sal entrefina (que las va a dejar crocantes y sabrosas cuando las demos vuelta). Cocinar a fuego medio por unos 15 - 20 minutos, dar vuelta y seguir cocinando por 15 minutos más, luego retirar y colocarle encima un pedacito de muzzarella y los morroncitos con ajo. Llevar a horno solo 3 minutos más para fundir la muzzarella y luego servir!!

En caso de hacer ambas partes en paralelo, se puede llegar hasta poner las calabazas al horno y ahí comenzar con los morrones así cuando lleguemos a necesitarlos para el final de la preparación ya van a estar listos y recién hechos!

María de la Cruz Rojo


Fuentes

miércoles, 20 de agosto de 2014

Papas con Babaganush y Ensalada cruda



En el caso de las líneas tántricas, con foco en la sensorialidad, la alimentación es un acto consciente y a la vez placentero,  lleno de matices y sabores.

El menú de hoy está armado para un practicante de línea tántrica, que permite la utilización de picantes, sin olvidarnos de los crudos, algo tan rico como las papas fritas y el toque gastronómico árabe a través de uno de sus purés típicos: el babaganush. Mi sangre libanesa hace que lo prepare de forma magistral y riquísima. Son muchas, muchísimas las cocinas y manos argentinas que cuentan con la misma carga genética. Y para hablar de dicha carga genética, y por ende de la influencia árabe pero no sólo en nuestro país, sino en el mundo occidental, cito las palabras del Dr. Jorge Rampelbergh al respecto:

"La península Hispánica fue una de las principales puertas de entrada de la civilización musulmana en Europa, donde el al- Andalus o España musulmana hizo las veces de puente por el que transitaron la cultura, la ciencia y las costumbres de los árabes rumbo al resto del continente.

(...)  Su influencia en la gastronomía todavía no ha sido reconocida como lo merece. El mundo islámico es un mosaico de tradiciones culinarias. Cada país tiene sus propias preferencias alimentarias. Hay tantos sabores y productos exóticos que se pueden degustar como tantos pueblos musulmanes existen a lo largo del mundo. Si el plato más popular de los marroquíes es el cuscús o couscous, basado en sémola, carne y verduras, los turcos prefieren los pinchitos de carne especiados, los tunecinos, el brik, o especie de hojaldre con un huevo adentro, y los libaneses el hummus, que es una pasta de untar basada en garbanzos y sésamo. Casi todos los países de la cuenca mediterránea acostumbran comenzar la comida con los mezze, o aperitivos a modo de tapas. Son muy variados: desde ensaladas agridulces y especiadas, hasta hojaldres fritos y rellenos, y purés de berenjenas y habas que se extienden sobre el pan a modo de sabrosos patés.

Aparte de las restricciones alimentarias impuestas por el Corán, que, por ejemplo, prohíben, entre otras, la carne de cerdo, los musulmanes disfrutan de la buena mesa y tienen una intensa cultura culinaria. Y más si se tiene en cuenta  que los países islámicos están situados, en general, en Oriente y en el Mediterráneo, y que en éstas regiones se valora enormemente el arte de cocinar. En el Islam, como en otras culturas, el compartir la mesa con amigos y familiares es un acto placentero, que sirve para crear lazos sociales. Nosotros también tenemos numerosas recetas de origen árabe. En al - Andaluz surgió toda una serie de modas gastronómicas, algunas importadas de Oriente. Por ejemplo, las albóndigas datan de entonces, y su nombre, del árabe "al bunduq", significa "la bola". Las frituras como los huevos fritos, las empanadas y el arroz con leche son de origen andalusí.

(...) En al - Andalus nació el ceremonial de mesa que hoy conocemos. Primero las entradas y ensaladas, después los platos fuertes y por último, los postres. Anteriormente, se tenía por costumbre servirlos todos al mismo tiempo.

(...) Desde la lejana India, la berenjena (bandinyana) llega a España para convertirse en una de los vegetales básicos de la dieta mediterránea. Fue tan apreciada que a los almuerzos a los que asistían numerosos y bulliciosos comensales se los llamaba "berenjenales".

Para enriquecimiento y fortuna de la cocina hispana y occidental introdujeron las alcachofas (jarshuf) y las espinacas, que usaban para evitar los malos olores de la carne; la sandía de Persia y el Yemén; el melón del Jorasàn; la granada de Siria; el higo de Constantinopla; los espárragos (al-isbiray), el limón (laimon), la naranja (del árabe naranya y éste del persa narangui). El limón y la naranja se usaban para conservar alimentos y con sus jugos elaboraban perfumes. Lograron aclimatar el membrillo, el albaricoque y otras frutas más que procedían de lugares remotos.

Por primera vez las verduras adquirieron importancia por sí mismas. Las asaban, las guisaban y las cocinaban para preparar purés, como el de habas. Las ensaladas, a base de lechuga, berros y toda clase de plantas silvestres comestibles, se aderezaban con aceite de oliva y se acompañaban con aceitunas verdes o negras, previamente maceradas en salmuera con hierbas aromáticas, a las que consideraban como estimulantes del apetito.

Condimentaron las comidas con canela de China, azafrán (az- za´faram, en persa safran) comino (kammun) jenjibre, sésamo o ajonjolí, cilantro, nuez moscada y anís (anisan).

Los cereales, base de la alimentación andalusí, no sólo se utilizaron para elaborar pan sino también gachas, sémolas y sopas. Introdujeron nuevas especies como el trigo negro, el trigo rojo y el tunecino.

El couscous marroquí, plato típico del Magreb traído por los almohades en el siglo XIII, ha pasado definitivamente a formar parte de la cocina internacional. La harira, sopa nacional de Marruecos muy rica en proteínas y vitaminas, es otro de los platos que ingresaron a Europa.

Combinando azúcar y frutas elaboraron jaleas, mermeladas y refrescos con sabor oriental, como el arrope(del árabe rubb, jugo), jarabes y siropes (sharub, bebida) y sorbetes.

Los xarab, de donde proviene la palabra "jarabe", fueron intensamente consumidos por los andalusíes. Era un verdadero cóctel de frutas, especias, flores y hierbas perfumadas y sabrosas.
(...) Intencionalmente, dejamos el café para el final. Cuenta la historia, de la cual existen varias versiones, que en el siglo VIII un camellero del Yemen tenía mucha dificultar para mantenerse despierto durante la noche leyendo el Corán. Observó que sus camellos, luego de comer los frutos coloreados del cafeto, se mantenían en constante movimiento. Probó los frutos y el sueño desapareció.
La historia se divulgó rápidamente por toda la península arábiga, especialmente en la ciudad de Mojas o Mokha, que logró celebridad por la manera de preparar café.
La voz árabe qahwa, a través del turco kahue, dió origen a la palabra café, que significa "fuerza", "vigor".

La planta de cafeto comenzó a cultivarse en el Yemen y en otros lugares de las altiplanicies de Etiopía. A finales del siglo XIII los sufíes yemenitas bebían una cocción de vainas de cafeto cuando necesitaban mantenerse despiertos para orar. En el siglo XV los peregrinos musulmanes que regresaban de La Meca difundieron el uso del café por el mundo islámico. Se bebía desde España hasta Estambul y desde Marruecos hasta el sur de Asia.

(...) El elevado costo de la importación hace que hoy se consuma poco café en el mundo islámico por lo que fue sustituido por el té, que se ha convertido en bebida popular. En Marruecos se bebe té verde servido en vaso grande con una hoja de menta o hierbabuena; en Irán, Turquía y Afganistán consumen el té de la India y Sri Lanka a cualquier hora del día (...).

Haciéndonos eco de éste  último punto, recomendamos que tras tan pantagruélica comida preparen una buena taza de té, si es de menta, ¡mejor!

Papas con Babaganush y Ensalada de Espinaca, Cebolla y Huevo

Ingredientes

4 papas grandes (1), 1 paquete de espinacas crudas, 1 cebolla mediana, 2 / 3 huevos duros y pisados, 2 berenjenas grandes,  1/2 cabeza de ajo, aceite de oliva, 1/2 limón, sal, pimienta, orégano.

Preparación

Para el babaganush

Lavar las berenjenas. Llevarlas a horno muy fuerte hasta que queden totalmente cocidas; otra opción es quemarlas al fuego directamente. Quitarles la cáscara y pisarlas hasta que queden hechas puré. Agregarles el jugo del limón, el ajo picado y el orégano. Salpimentar a gusto.

Para las papas

Cuando retiramos las berenjenas del horno, no lo apagamos. Personalmente, no hago frituras en casa, sólo rehogados. Por eso, aunque las papas de la receta son fritas, recomiendo que cada uno siga su gusto y preferencias. Yo las llevo al horno, con lo cual se cocinan en mucho menos aceite y por lo tanto resultan menos pesadas y engordantes. Dejo librada ésta parte del plato a elección del cocinero.

Para la ensalada

Reservamos el babaganush y mientras las papas se terminan de cocinar, lavamos la espinaca, la secamos y cortamos sólo los tallitos, dejando las hojas enteras. Pelar y cortar al medio y luego en medias  rodajas la cebolla. Mezclar las cebollas con los huevos picados y condimentar a gusto o dejar la mezcla al natural (que también queda muy sabrosa). Reservar para preparar la ensalada en cada plato.

Colocar en cada plato una porción de papas (fritas o bastón al horno (2)), un poco de babaganush  y en el espacio reservado para la ensalada, colocamos un puñado abundante de hojas de espinaca y disponemos por encima de ellas la cebolla mezclada con el huevo.

Llevar a la mesa y no olvidarse de preparar un té digestivo para el final.

María de la Cruz Rojo

Notas

Para leer el artículo completo (lo cual les recomendamos), sigan el siguiente link:

(1) Si resulta costoso o de mucho tiempo de elaboración el corte a mano, se puede recurrir a las máquinas que hoy en día preparan las papas bastón. El colmo de la holgazanería es sacar directamente del freezer el paquete de las bastón  (¡el cual es mi caso!).

(2)Nosotros les molimos pimienta negra por encima.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Pan de Manzanas para Oli y Roma



¿Por qué no algo dulce?

María Elena Walsh ha sido una cantautora prolífera y un gran referente para educar a nuestros niños. Su "Canción para tomar el té" es una de las tantas de ella que le encantan a nuestra pequeña vegetariana y viene al caso del post porque ésta receta está relacionada con una invitación a nuestras amigas Olivia ( apenas cinco meses mayor que Roma y una taurina de pura cepa) y Vero, su mamá, artífice de la línea de accesorios "VAR".

Pensando en la buena alimentación de nuestras pequeñitas, realicé una búsqueda rápida de una receta apropiada que incluyera una fruta en su elaboración. Así dí con un buen site de cocina peruana que proponía la receta de hoy, que Oli y Ro devoraron (junto con mamás y tía). La primera, porque pensó que el color amarronado que le confirieron a la masa las manzanas ralladas eran chocolate y Ro secundando a Oli probó y como le encantan las nueces y los panificados, siguió con el festín que también incluía leche, jugos, mate y galletitas integrales.

Es una buena receta cuando los niños pasan por ésas épocas en las que están rehacios a comer fruta. A su vez, las nueces que incluye les aportan energía y nos aseguran que estén ingiriendo alimentos que contienen los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. Lo demás lo da el cariño y la buena compañía. 

Otro adelanto: el perfume que deja éste pan de manzanas es un canto de sirenas que nos dirige irremediablemente hacia la cocina:





Pan de Manzanas para Oli y Roma

Ingredientes

2 tazas de harina, 1 cucharadita de polvo de hornear, 1/2 cucharadita de bicarbonato de soda, 1/2 cucharadita de sal, 1/2 taza de nueces picadas, 1/2 taza de manteca a temperatura ambiente, 1 taza de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 taza de manzanas peladas, sin corazón y ralladas

Preparación

Precalentar el horno a 180°.

Mezclar el harina con el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y las nueces. En otro recipiente batir la manteca con el azúcar y uno de los huevos hasta que la mezcla quede suave.  Agregar el segundo huevo y la esencia de vainilla. Luego incorporar - mezclando - la manzana rallada. Por último añadir los ingredientes secos y mezclar sólo hasta que el harina esté humedecida e integrada.

Volcar en un molde enmantecado - tamaño sugerido 18 x 10 cm - y llevar al horno por 50 o 60 minutos o hasta que un palillo salga seco al introducirlo.

Retirar  del horno y enfriar en una rejilla antes de desmoldar.

María de la Cruz Rojo


Fuentes